1.- Identifica un lugar que te proporcione seguridad y/o calma. El objetivo es que la imagen de ese lugar esté conectado con emociones positivas para sustituir una emoción perturbadora
2.- Cierra los ojos y trae a tu mente una imagen de esa escena y trata de recorrerla con los cinco sentidos (¿Qué elementos hay? ¿Qué colores aparecen? ¿Hay algún olor o sabor que identifiques en la escena? ¿Oyes algo en concreto? ¿Identificas alguna textura?).
3.- Nota cómo te sientes e identifica las sensaciones que aparecen en tu cuerpo al recrear esa escena ¿Son sentimientos positivos? Si es así, sigue con el siguiente paso.
4.- Identifica una palabra que describa la emoción que evoca esa escena, como por ejemplo “tranquilo” o una palabra que describa la escena como “mar”. Se trata de una etiqueta para la experiencia.
5.- Vuelve a cerrar los ojos y evoca la escena, los detalles de la misma, las emociones positivas y di la palabra en tu mente. Tras unos momentos vuelve a abrir los ojos.
6.- Cierra nuevamente los ojos y repite el paso anterior unas cinco veces durante un minuto aproximadamente. El objetivo de las repeticiones es asegurar que la palabra quede emparejada con la escena de tu lugar seguro.
7.- Cuando experimentes un momento de tensión en tu vida trae esa palabra a la mente y evoca la escena con el máximo número de detalles posible. Siente las emociones que esta experiencia te despierta.
8.- Utiliza el ejercicio lugar seguro todos los días cuando te sientas bien. Cargando así tus emociones positivas y permitiendo que se mantengan lo suficientemente fuertes como para ayudarte a deshacerte de la perturbación cuando sea necesario.